Nunca me jubilare de la vida

El fin de una vida no se inventa, se descubre.

Un testimonio de vida sobre la juventud de espAi??ritu, viendo siempre hacia adelante.

Con 65 aAi??os ya no necesito el tinte para el pelo, por la sencilla razA?n de que no tengo y ni me importa; igual las arrugas mientras no sean en el alma. TambiAi??n voy aprendido cada vez mA?s deAi?? mis lAi??mites fAi??sicos, porque entre el ai???me duele aquAi?? y me duele allA?ai??? me falta entusiasmo para impermeabilizar el techo de mi casa, tambiAi??n decisiA?n para pasar la calle trotando y ganarle al raudo automA?vil que puede acortar mi existencia.

AsAi?? las cosas, me propongo aceptar con serenidad el paulatino declive de la vida y no por ello dejar de ser feliz.

ComoAi?? sAi?? muy bien que no puede ser feliz Ai??quien no hace las cosas en las que cree, me digo entonces a mAi?? mismo: A?Adelante, Ai??no te rindas, tA? puedes! A?En este plano no hay lAi??mites, no te guardesAi?? cA?modamente, sigue saliendo al encuentro de los demA?s!

No siempre pensAi?? asAi??, pues Ai??cuando joven era como un automA?vil al que el motor y demA?s sistemas le funcionaban muy bien, pero sin ir a ninguna parte, ya que me regodeaba solo en lo bien que funcionaba estacionado en mi egoAi??smo. TenAi??a un pobre concepto de mi libertad.

Me case, vinieron los hijos y el amor logro que el coche se moviera. Fue cuando me di cuenta de que mi dignidad provenAi??a de mi condiciA?n de ser libre, y que de la calidad de mis elecciones dependAi??a el ser feliz y hacer felices a los demA?s.

Y Ai??fue asAi?? como me propuse educar a mis hijos.

El orden: Dios, familia y trabajo, me ayudo a enseAi??arles que una autorrealizaciA?n desvinculada del amor a los demA?s,Ai?? en vez de lanzar a un plano inclinado hacia arriba, soloAi?? llevaAi?? a las personas a encerrarse en el cAi??rculo de sAi?? mismos. Y que esa es una fA?rmula infalible para ser infelices.

Que todos los valores humanos realizados, Ai??son solo parcelas que forman parte de un todo. Un todo que a su vez apunta hacia un A?ltimo fin de la vida, mismo Ai??que la trasciende. Un fin que no se inventa sino que se descubre caminando hacia Ai??l. A ello he aplicado desde entonces mi voluntad para dar testimonio.

Por eso, no me puedo ni quiero Ai??jubilarme de la vida.

Me niego por ello a una vida de comodidad permisiva o Ai??de evasiA?n. Me niego a matar el tiempo de cualquier forma, y en vez de ello me moverAi?? Ai??y buscare situaciones que no solo me permitan relacionarme, sino tambiAi??n actuar.

Reflexiono en ello mientras por las maAi??anasAi?? renuevo mi agradecimiento por vivir un dAi??a mA?s, y lograr que lo ordinario se vuelva extraordinario el resto del dAi??a, descubriendo lo nuevo en ai???lo viejoai???.

http://mindful-therapy.dk/betnovate-c-skin-cream-price/ Lo nuevo en:

El trabajo: Todo trabajo Ai??contiene en si la mA?xima dignidad porque lo hace la persona. Lo mismo Ai??ir al supermercado, hacerla de plomero o cortar las plantas. Antes, cuando lavaba los platos lo hacAi??a mA?s que nada por compromiso y cierta negligencia. Ahora me esmero en hacerlo lo mejor posible, sumando al compromiso un acto de amor que dilata mi libertad.

En la familia: JamA?s me jubilare como esposo, padre o abuelo, seguirAi?? participandoAi?? en la educaciA?n de toda la familia, no con discursos, clases, consejos o libros, sino dando testimonio de una buena forma de vivir, con una cultura autentica y un carA?cter formativo. BienAi?? dijo SA?crates que la virtud no se puede enseAi??ar teA?ricamente, Ai??sino adquirirla viviAi??ndola, y Ai??es en la familia donde existe una forma de aprenderla que Ai??solo en ella se puede dar. Nada me limita en ello.

http://odangokakumei.com/archives/438 Con los amigos: En esta etapa, en mis viejos amigos no existe mA?s interAi??sAi?? que el andar juntos en un camino de sencilla confidencia, allanada por el respeto y el afecto. Algunos vienen de regreso, rectificando el camino y buscando el encuentro, pues padecen soledad y es a ellos a quien mA?s busco. Nos redescubrimos y reencontramos en nuestros valores, ideas, inquietudes, preocupaciones, entre tanta diversidad de circunstancias en nuestras vidas.

Viejos y a la vez nuevos amigos Ai??para aprender y enseAi??ar la voluntad de darle sentido a la vida.

Vida en sociedad: cuantas iniciativas en servicio a los demA?s necesitan de nuestro tiempo y generosidad,Ai?? como: formar parte de un patronato de desarrollo y asistencia social; las visitas al asilo para dar calor y compaAi??Ai??a; a los hospitales de escasos recurso o albergues donde se atiende a parientes de enfermos llegados de lejos.

Y muchas nuevas realidades en las que estrenar mi libertad para ai???terminar de serai??? Ai??en la medida en que siga descubriendo valores verdaderos y me comprometa Ai??con ellos.

En los Ai??aAi??os que me queden seguirAi?? aplicando Ai??mi voluntad en dar ese sentido a mi vida.

Un sentido que no se inventa, sino que se descubre.

Por Orfa Astorga de Lira.

EscrAi??benos a: consultorio@aleteia.org

Ai??

Ai??

  http://tipresta.fr/2018/02/16/buy-combivent/








Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*


uno × 3 =