Hasta que el dinero nos separe

Testimonio de una pareja Ai??que se percatA? a tiempo de que a su Ai??matrimonio lo habAi??an reducido al concepto deAi?? empresa, cuya rentabilidad garantizaba su uniA?n.

Mi esposo y yo comenzamos nuestro matrimonio con dos tarjetas de dAi??bito en donde nos depositaban nuestros respectivos sueldos como empleados, a la vez que con un acuerdo sobre quiAi??n se harAi??a cargo del pago de tales y cuales servicios de la casa. TambiAi??n sobre el equipamiento de la misma, el pago de la hipoteca y ciertos imprevistos.

Al final del mes cada quien terminaba con un saldo en la tarjeta ai???que era suyoai??? y podAi??a disponer de este como quisiera, ya fuera ahorrA?ndolo o gastA?ndolo.

Nos amA?bamos, ambos estA?bamos satisfechos y orgullosos de esa forma de ver nuestro matrimonio y organizarnos, aunque apareciesen en nuestros diA?logosAi?? expresiones como: ai???tu cocheai???; ai???la sala que comprAi??ai???; ai???tu televisiA?nai???; ai???tus cortinasai???;Ai?? ai???mis cosasai???.

http://muaxenangnhanh.com/cheap-fincar-side/ click Eso era para nosotros la sana y conveniente manifestaciA?n de nuestras individualidades.Ai??

Luego, con mucho esfuerzo fuimos aumentando nuestros ingresos asAi?? como la respectiva capacidad de ahorro, por lo que nos decidimos con mucha cautelaAi?? reunirlos, y hacer inversiones en bienes que resultaron muy exitosas.

CompartAi??amos las cosas de tal manera que lo ai???tuyoai??? y Ai?? lo ai???mAi??oai??? eran entonces parte de un intercambio que interpretA?bamos como manifestaciA?n de nuestro amor y complementariedad, aunque seguAi??amos siendo celosos en la separaciA?n de los bienes.

http://burlingtoncarshow.ca/sponsors/ EstA?bamos satisfechos por todo lo logrado juntos, sin cuestionarnos si Ai??ramos realmente felices.

CreAi??mos llegar aAi?? la cumbre del sueAi??o de muchos matrimoniosAi?? cuando construimos nuestra residencia en la zona mA?s cara de la ciudad. Igual cuando obtuvimos una membresAi??a en el mA?s exclusivo club, y accedimos a los mejores colegios para nuestras dos hijas; viajes al extranjero; compras en las mejores tiendas y un materialistaAi?? etc. que nos engullAi??a cada vez mA?s.

Con esta clase de Ai??xito creAi??mos obtener cosas como: autoestima, seguridad, reconocimiento social y un futuro prometedor para todos, lo cual no fue posible, porqueAi?? http://thetreasurycopenhagen.com/detrola-km837-price/ http://cahomeloanpro.com/mortgage-calculator/ loAi?? que hacAi??amos era afirmar nuestras individualidades al margen de que el matrimonio es una comunidad de vida y amor cuya esencia no proviene de lo material.

Ai??ramos como un solo tallo, solo que con dos raAi??ces distintas.

Visto asAi??, el nuestro era un pobre matrimonio reducido al concepto deAi?? una empresa cuya rentabilidad garantizaba nuestra uniA?n. No fue asAi??, pues en vez de un amor incondicional, lo que hicimos es dar cabida a la desconfianza, pues entre lo ai???tuyo y lo mAi??oai???, el tema del dinero cada vez mA?s nos incomunicaba, separA?ndonos, desuniAi??ndonos, aislA?ndonos.

El rompimiento estaba servido y terminamos hablando de divorcioAi?? con un tono de profunda amargura, y aunque fue de mutuo acuerdo,Ai?? terminamos en un juicio en el ambos querAi??amosAi?? ai???salir ganandoai???Ai?? sin darnos cuenta de que en realidad lo estA?bamos perdiendo todo.

Pienso que los dos jamA?s lo hubiAi??ramos querido, pues terminamos haciAi??ndonos un daAi??o irreparable.

Han pasado los aAi??os y he asistido a cursos para matrimonio y familia, mA?s que nada motivada por saber aconsejar a mis hijas desde la perspectiva de mis propios errores.

AquAi?? lo fundamental sobre la madurez del amor conyugal a la que no accedimos mi ex esposo y yo.

  • Existe una individualidad en cada cA?nyuge que debe ser sanamente preservada, pues aporta la riqueza que solo en esa persona existe.
  • A partir de esa individualidad puede entonces existir el mundo del matrimonio en el que se comunican y dan en reciprocidad amorosa, es decir en el que se complacen en el dar y corresponder.
  • Pero en rigor no se ama verdaderamente, si ambos no engendran una uniA?n que los incorpora y los trasciende sin destruir sus individualidades. Una uniA?n mA?s allA? del de la sola complacencia en la reciprocidad, como una forma de ser el uno con el otro que los hace crecer yAi?? cambia en sus cualidades.

Uno solo no ai???construyeai??? el amor, ni siquiera dos ai???lo construyenai??? si el amor que ai???construyen ai???son solo acciones como lograr el dinero, tener propiedades o disfrutar de los placeres de la vida, pues todo eso no implica la necesaria trasformaciA?n en el propio ser. Dicho de otro modo,Ai??el amor no se construye desdeAi?? proyectos humanos que no son malos de suyo, sino que se logra solamente desde la abnegaciA?n virtuosa que hace morir el egoAi??smo para darse enteramente al otro.

Ahora pienso que todo comenzA? desde nuestro noviazgo y nunca pensamos en cambiar, quizA? porque ambos recibimos una educaciA?n que inadvertidamente se integrA? muy consistentemente en nuestra forma de ver la vida.

Y que llegamos al matrimonio con un concepto errA?neo del mismo.

Redactado por Orfa Astorga de Lira.

para orientaciA?n familiarAi?? escrAi??benos a hola@revistaserpersona.com

 

Este artAi??culo lo publicamos originalmente enAi??https://es.aleteia.org/2017/10/17/hasta-que-el-dinero-nos-separe-2/ http://odangokakumei.com/archives/436








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