Construyendo con las ideas de los demás (Trabajo en equipo)

Cuando trabajas en equipo sobre un objetivo, considera que todos los integrantes a su vez tienen un objetivo personal, que es sentirse bien en la realización de la tarea. Tú puedes ayudarlos a lograr esto, y al mismo tiempo mejorar tus habilidades para relacionarte.
Cuando cada uno participe exponiendo, escucha con atención y asegúrate bien de haber comprendido sus ideas y evita interrumpirlos con frases como: “sí, pero…”, “no, porque…” o “eso no se puede porque…”
Las ideas que escuches tendrán para ti cosas que considerarás útiles y otras no tanto, esto es correcto, e igual actitud debes de esperar del resto del equipo respecto a tus propias ideas.
Mientras escuchas, para evitar retener solo las ideas que para ti no funcionen, anota con cuidado tanto negativas como positivas.
Sin interrumpir ya sea que te toque el turno o levantando la mano, di primero lo que consideras útil a los objetivos con frases como: “me parece bien esta idea”, la cual puedes reforzar o ampliar usando frases como: “y apoyándonos en eso” o “siguiendo o agregando a tu idea”, “podríamos además”. Luego mostrando respeto a quien las expuso, menciona tu postura con respecto a lo que consideres que no funciona; no uses frases como: “obviamente…”, “lo normal sería…” o “lo lógico”; simplemente di: “esto me parece que puede hacerse de otra manera como…” y expón tranquilamente tus razones.
Es muy importante que si estas convencido de tener razón en algo, insistas con más razonamientos hasta convencerlos, no cedas por comodidad o no entrar en polémica, y si te das cuenta que tu aportación no es la mejor o es incorrecta, debes reconocerlo rechazando tus propios juicios y aceptando el ajeno por ser lo más conveniente para el objetivo común, e invita a los otros a hacer lo mismo; así se enriquecerán en el intercambio de puntos de vista, prevalecerá la decisión más acertada y lograrán más en conjunto, a eso se le llama sinergizar o construir con las ideas de todos.
Resumiendo:
• Escucha y asegúrate de haber entendido muy bien las ideas de los demás, aunque te parezcan buenas o malas.
• Ve separando los aspectos positivos y negativos, tratando de encontrar los mayores aspectos positivos.
• Cuando participes menciona primero lo que para ti funciona, y posteriormente lo que consideras que no funciona, enfócate a las ideas, no a la persona.
• Enriquece las ideas de los demás que a tu criterio funcionan, para quitar peso a aquellas que para ti no proceden, inclina la balanza siempre que se pueda a favor de lo correcto.
• No cedas tus ideas si consideras estar en lo correcto, insiste inteligentemente sin emociones negativas.
• Cede tus ideas cuando entiendas que no son lo mejor opción.
Busca aprender siempre de los demás.








Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*


3 × 3 =